
Ya avisamos en un post anterior de la exposición de Ant Farm y de Prada Poole en el CAAC. La verdad que sólo me dió tiempo a atravesar la muestra pero rescaté por si podía preparar una visita más calmada alguna de las hojas informativas que se ofrecían para interpretar alguno de los proyectos incluidos en la exposición.
Prada Poole (Valladolid, 1938) ha sido un arquitecto atípico en este país, quizás utópico, preocupado siempre por explorar formas de construir y de habitar más armonizadas con el entorno natural, influenciadas por las propias estructuras y leyes de organización dadas en la naturaleza.
La expo del CAAC presenta tres proyectos: Jonás, Atlántida y Instant City.
Instant City es un prototipo de ciudad efímera y autoconstruida que llegó a ensayarse en Ibiza en septiembre de 1971 con motivo de un Congreso Internacional de Diseño en la que se albergaron más de setecientos participantes.
La crónica que hace el propio Prada Poole de la gestación de la ciudad instantánea es bastante interesante y revela líneas de interés tangentes al proyecto AULABIERTA.
Aunque la excusa fuera la de alojar temporalmente a los estudiantes de diseño, venidos de todas partes del mundo, que aducirían a la convocatoria contraculutral del llamado "Comité al Hoc para la Ciudad Instantánea", para mí suponía la oportunidad de poder mostrar alguna de las ideas que me bullían sobre el modo en que la temporalidad, ligereza, reciclaje y organización de una edificación incluyen en aquellos que la habitan, y a la vez y recíprocamente, de qué modo éstos, dependiendo de aquéllas condiciones responden con actitudes y formas que en otras circunstancias no hubieran sido posibles. La ciudad es un ente más extraño y difícil de comprender de lo que suponemos.
La primera llamada que me hizo el denominado Comité Ad Hoc fue a finales de Junio, y el Congreso había de tener lugar a primeros de Octubre de ese mismo año. Disponía por lo tanto, para hacer lo que fuera, de ¡sólo tres meses! Y no había dinero en absoluto para encargar ningún tipo de obra a ninguna empresa u organización similar. Los estudiantes del llamado Comité Ad Hoc habían empleado todo el existente en enviar folletos y convocatorias, contraculturales, invitando a acudir al evento a los estudiantes de los más apartados rincones del mundo.
Adapté como pude las ideas que tenía para hacer realidad una ciudad de vacaciones estacionalmente itinerante. Transformé sus elementos, que se suponía habrían de ser prefabricados, para que pudieran ser construidos por cualquier estudiante con unas pocas reglas (1). Con ellos diseñe una "cartilla constructiva" [como nuestras fichas de montaje] para los usuarios y me vi obligado, dada la falta de dinero incluso para colocar unas simples puertas dobles, a diseñar como acceso un "esfinter" neumático tipo, que pudiera asimismo ser ejecutado por los propios estudiantes de manera sencilla. Sería una ciudad sin puertas. Con esfínteres.
Se hicieron unos ensayos previos, en los que intervinieron estudiantes de arquitectura de la Escuela de Barcelona, para detectar los posibles problemas de ejecución, y mostrar a la empresa suministradora del plástico que el proyecto era viable.
Finalmente se obtuvo el material. Y con la única ayuda de instrumentos como una pala manual para excavar la zanja de anclaje, rotulador para dibujar, cinta métrica, tijeras y una grapadora por equipo de trabajo, se llevó a cabo lo que posteriormente se denominaría Instant City. Una ciudad efímera, construida en dos semanas, hecha para durar una, y desmantelada y reciclada en sólo dos días.
(1) La autoconstrucción era uno de los "dogmas" de las contracultura de aquél tiempo.