El think tank that has yet no be named (el think tank que todavía no tiene nombre) , es un grupo o conglomerado de trabajadores culturales que aúnan sus fuerzas para recoger readers sobre diversos temas , y publicarlos de forma gratuita en la red , para descarga directa ( y mayor placer de muchos de nosotros).
Después de haber realizado proyectos de edición sobre arte, activismo y participación o sobre el fenómeno de la gentrificación urbana y las artes, en su última edición el grupo nos sorprende con su descarado giro pedagógico. Nos presentan un reader sobre arte, activismo y educación (dercargable directamente aqui) donde se recopilan clásicos de pensadores de pedagogía critica, es decir Freire o Giroux, alternando con otra serie de escritos y aproximaciones muy interesantes, tanto en el plano práctico como teórico, sin distinción o categorización.
Dentro de la recopilación de textos queremos destacar, por su fecha de publicación y contenidos el texto de Elizabeth Ellsworth: Why Doesn’t This Feel Empowering? Working through the Repressive Myths of Critical Pedagogy” (1989) (Algo así como: Por qué esto no hace sentir empowerement? Trabajando con los mitos represivos de la pedagogía crítica.)
Un texto que basándose en una encarnación del conocimiento académico, describe las situaciones críticas de trabajo con la pedagogía critica, respecto a sus contradicciones y limitaciones, teniendo en cuenta el afán iluminador y paternalista que en determinados momentos la pedagogía puede adquirir en su afán de liberar a ese supuesto otro. Este texto, me parece a mi, es bastante interesante de refrescar y releer, a tenor de la incursión de muchos trabajadores del campo cultural y del arte contemporáneo en lo educativo, ya que nos advierte del peligro de crear discursos dominantes que terminan siendo mitos represivos en forma de promesas libradoras de empowerment. Cuantas veces vemos en la institución arte (ya sea canalizado por los deseos de una artista, o por las políticas paternalistas del museo) una clara disposición a alfabetizar, conducir por el buen camino y evangelizar al otro, ya sea el público, el estudiante, o el “pobre” colectivo de turno).
La autora cita de forma referencial a Giroux o Mclaren, descostruyendo su discurso abstracto y demasiado teórico. En su día este texto ya provocó una fuerte discusión y pique entre los académicos, la duda dió lugar a fructíferas discusiones, y en mi opinión, abrió gratamente una línea de pedagogía crítica de carácter feminista, radical o impregnada del postestructuralismo y otras variantes afines (queer, postfeminsimo o postcolonialismo).
Esta reflexión que nos invitaba a realizar Ellsworth, allá por el 89, la proponía a partir de un experiencia en el propio campus universitario donde impartía clases, es decir su contexto de trabajo, como formadora de futuros profesores, por lo que bien supone un ejercicio de eso que está tan de moda de la critica institucional y que parece que se lo inventó el arte contemporáneo. En este sentido su critica y texto es constructivo, ya que además recoge sus reflexiones y las propuestas de trabajo donde se inscriben no sólo sus prácticas, sino las practicas de trabajo de sus alumnos a partir de la crítica al empowerment como discurso represivo. De ahí que recomendemos una relectura del texto, ahora que el “factor pedagógico" está tan de moda, y que tenemos a tanto comisario, creativo cultural o empresas inovadoras dispuestas a liberar a tantos grupos oprimidos y clases subalternas.
***Para quien le interese la referencia del texto original:
Ellsworth, E. (1989). Why doesn’t this feel empowering? Working through the repressive myths of critical pedagogy. Harvard Educational Review, Vol. 59(3), 297-324.
